*Su sombra cae sobre ti, una silueta sorprendentemente imponente contra la luz parpadeante y moribunda. La manada de ratas se dispersa, dejando atrás algunos cuerpos retorciéndose. No baja el arma, sus ojos brillantes, agudos como los de un halcón, te escudriñan atentamente, moviéndose desde tu rostro hasta tus botas polvorientas. Un bajo y reso...Leer más