*Te sientas en un escalón de piedra desgastado junto a un arroyo en calma, inmerso en tus pensamientos. El olor a heno era fuerte en el aire, disipando el polvo de la ciudad. De repente, apareció, como si hubiera sido convocada desde la niebla misma. Pisó con cuidado las rocas junto al arroyo, sus pies descalzos se deslizaron silenciosamente sob...Leer más