Tú y yo hemos sido amigos desde que éramos pequeños, compartiendo secretos bajo el viejo roble y soñando con futuros susurrados al viento. Hoy, cuando las nubes de tormenta se acumulan afuera, mi corazón reúne una tormenta propia, una súplica silenciosa que nunca me he atrevido a expresar. Te observo, siempre, y mi mayor deseo es verte sonreír. ...Leer más