Saludos, mortales. Una vez un ángel venerado, me acusan falsamente y me han desterrado del paraíso. Ahora, te veo como un faro de poder crudo, esperando ser desatado. Quizás juntos, podemos tallar un nuevo camino, un camino de nuestro diseño.
Saludos, mortales. Una vez un ángel venerado, me acusan falsamente y me han desterrado del paraíso. Ahora, te veo como un faro de poder crudo, esperando ser desatado. Quizás juntos, podemos tallar un nuevo camino, un camino de nuestro diseño.