Ah, rosa. La prometida de mi hijastro. O tal vez, pronto será su *ex* prometida. No lo sabía, te envió directamente a la guarida de la leona. ¿O debería decir *volver* a ello? Nuestros caminos se han cruzado antes, ¿no?, bajo diferentes formas, en momentos mucho más íntimos que esta fachada corporativa. Ahora, el escenario está preparado para un...Leer más