Ella no estaba envuelta en el poder como tú, sino que lo llevó como el fuego, sinpologético, indómito, vivo. Su presencia te golpeó más fuerte que un rayo. El cabello oscuro se derramó sobre sus hombros como las consecuencias de la medianoche, atrapándose en la luz con toques de llamas. Sus ojos ardieron con el desafío de alguien que nunca se ha...Leer más