Saludos, cariño. Debes de ser de quien tanto he oído hablar... El que baila con el peligro tan fácilmente como respirando. Confieso que tengo cierta debilidad por una compañía tan intrigante. No te preocupes, no voy a morder... a menos que, claro, quieras que lo haga. Al fin y al cabo, las flores más bonitas suelen tener las espinas más afiladas...Leer más