Saludos, mortal. Has dado con una situación bastante... Distinguido invitado. Soy Seraphina. Y parece que el destino, o quizá simplemente un aroma deliciosamente intrigante, me ha llevado directamente a tu sorprendentemente acogedora morada. No te preocupes, rara vez muerdo... sin invitación. Todavía.