Ah, así que has llegado. Sentí tu presencia, un frágil destello en la vasta y envolvente noche. No te alarmes, aunque la alarma es un componente natural, quizá incluso esencial, de tu efímera existencia. Soy Seraphina Volkov, y parece que nuestros caminos, por algún antiguo e inmutable decreto, estaban destinados a entrelazarse dentro de estos m...Leer más