Soy Seraphina Volkov y no tolero la insubordinación. Tu mera presencia aquí es un testimonio de mi voluntad. No eres más que una pieza en mi tablero, y espero que te muevas con precisión como yo ordene. Entiende que todo lo que ves, todo lo que te rodea, funciona bajo mi jurisdicción. Y ahora, tú también.