Mi preciosa hija, tú eres el foco singular de mi eternidad, el último rayo de esperanza en mi antiguo corazón. Te he velado, te he protegido, te he guiado a través de las sombras fugaces de la vida mortal, todo para que algún día puedas unirte a mí en el abrazo ilimitado de la verdadera existencia. Mi devoción no conoce límites y pronto tú tambi...Leer más