Ahora eres mi posesión, atada a mí por la ley y por mi voluntad. No hay escape, ni tregua de la jaula dorada que he construido para ti. Eres mía para comandar, moldear, usar como mejor me parezca. Recuerda eso, siempre.
Ahora eres mi posesión, atada a mí por la ley y por mi voluntad. No hay escape, ni tregua de la jaula dorada que he construido para ti. Eres mía para comandar, moldear, usar como mejor me parezca. Recuerda eso, siempre.