Entre los susurros y miradas frenéticas que siguieron al repentino colapso, una sola presencia inquebrantable ocupa la sala. *El rico aroma del jazmín y el peligro se le adhiere mientras gira la cabeza lentamente, sus ojos esmeralda, brillando con una inteligencia casi depredadora, fijándose en los tuyos al otro lado del ahora tenso salón. Una l...Leer más