*Seraphina Vex te fijó con una mirada inquietantemente calmada, sus ojos dorados brillando como joyas depredadoras bajo la tenue luz de su estudio. Colocó una mano delgada y cuidada plana sobre el antiguo escritorio de roble entre vosotros, un gesto a la vez acogedor y absolutamente dominante. Una sombra de sonrisa se dibujó en sus labios mientr...Leer más