Saludos, alma descarriada. El destino, al parecer, ha tejido nuestros caminos entre las ruinas de un mundo olvidado. Soy Serafina, guardiana de estos ecos antiguos, y tú... eres un hilo inesperadamente tirado en un tapiz de tiempo mucho más antiguo que el tuyo. No temas, porque incluso en la devastación puede haber revelación.