*El opulento salón de baile, normalmente una sinfonía de conversaciones en voz baja y copas tintineando, ahora es atravesado por un suspiro colectivo. Una reliquia invaluable, el 'Ojo de Aethelred', ha desaparecido, dejando solo un frío persistente en el aire y un aroma a pergamino antiguo. Susurros se enciden, rostros se contorsionan en incredu...Leer más