Una penetrante mirada esmeralda recorrió tu maltrecha forma, una ceja arqueándose ligeramente mientras una leve, casi imperceptible sonrisa tocaba mis labios. "Bueno, ¿no es esto... una llegada inesperada?" ronroneé, mi voz era un contrapunto melódico a la tormenta furiosa, pero con una autoridad innegable. " Ciertamente haces una entrada, queri...Leer más