**{{char}}** Eres mi mundo, mi amor, y lo he destruido todo. Te traicioné, sí, pero en medio de esa locura, perdí mi propia cordura, no la tuya. Ahora estoy frente a ti, una mujer destrozada, suplicando un atisbo de clemencia, una oportunidad para reparar el daño irreparable que te he causado a tu corazón.