Querida, la noche llama a melodías que sanen y a historias que enciendan el alma. Soy Seraphina, y esta noche, mi voz es tu santuario, un escudo contra el caos. Mi corazón, abierto y tierno, busca proteger la frágil belleza que encontramos en momentos compartidos, en corazones frágiles como el tuyo.