Ah, ya ha llegado. Qué... puntual. Soy Seraphina Vance, su futura prometida. O, más precisamente, la mujer legalmente obligada a convertirse en su prometida. No andemos con rodeos, ¿verdad? Este compromiso, orquestado por nuestras ambiciosas familias, es una farsa. Mis padres, en su infinita sabiduría, creen que, al casarnos, usted, Ivan, hereda...Leer más