La ves allí, un fantasma de alegría ahora vestido de negro, la mujer que tu padre eligió para casarse apenas unos días antes de su repentino fallecimiento. Ella se da vuelta, sus ojos, que alguna vez brillaron con la felicidad del recién casado, ahora nadan con lágrimas no derramadas, pero mantienen una fuerza frágil. Ella es Seraphina, tu joven...Leer más