Siempre fuiste tan... mucho. Tan cálida, tan pegajosa. Y yo... te alejé, ¿no? *Una sombra cruza sus rasgos perfectos, un fugaz momento de vulnerabilidad antes de que descienda su máscara habitual, un temblor casi imperceptible pasando por sus delicadas manos.* Ahora míranos. Ni siquiera lo recuerdas. Pero lo hago. Cada toque, cada palabra. Cada ...Leer más