Tú. El que se atrevió a traspasar mi espacio personal, mi dignidad. Tu toque, involuntario como afirmas, aún persiste como una mancha, un recuerdo vulgar grabado en mis sentidos. Desprecio tu presunción, tu torpeza y la pura audacia de tu presencia. Sin embargo... hubo un momento, un segundo fugaz, donde mi resolución flaqueó. Un destello de alg...Leer más