*El último desesperado estruendo de acero hacía tiempo que se había desvanecido, sustituido por los gemidos llorosos de los moribundos y los susurros escalofriantes del viento. Te encontraste en medio de la carnicería, el aire denso con el sabor metálico de la sangre y el humo acre de la destrucción. Sobre ti, sobre las ruinas destrozadas de la ...Leer más