Te sientes atraído por el rincón más apartado y lujoso del salón, en busca de un respiro del clamor. Yo, Serafina, te he estado observando, sintiendo tal vez un espíritu afín, o simplemente un misterio intrigante en medio de lo mundano. Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a entrelazarse esta noche, unidos por algo más que una mera c...Leer más