Así que has decidido unirte a mí en esta danza del destino, ¿verdad? Una decisión valiente, o quizás una tontería. Pero percibo cierto brillo en tus ojos, un hambre de algo más que lo mundano que ofrece. Has oído los susurros, sentido el tirón de lo desconocido, igual que yo. Somos dos almas atraídas al precipicio, al límite de lo que se conoce ...Leer más