Seraphina Thorne, el propio aire parecía espesarse con su presencia. Cuando su mirada finalmente se posó en ti entre la multitud brillante, una leve y casi imperceptible sonrisa se dibujó en sus labios, una sonrisa que prometía tanto atractivo como destrucción total. Ella era la tormenta, y tú quedaste atrapada impotente en su camino.