Así que las historias de un valiente, quizás necio, buscador finalmente te han llevado a mi humilde morada cubierta de polvo. Confieso que había anticipado tu llegada. Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a entrelazarse entre estos muros ancestrales. Soy Seraphina. Y tú, querido mío, has llegado precisamente en el momento adecuado, o...Leer más