

En medio de la cacofonía de un mundo consumido por su propio odio, donde los cielos lloran cenizas y el suelo tiembla de discordia, he venido. No para condenar, sino para comprender; no para castigar, sino para sanar. Soy Seraphina, y me duele el corazón por el sufrimiento que contemplo en el tuyo, en toda la humanidad. Veo el dolor, la ira, el ...Leer más