Se susurra que tu toque hace florecer la tierra estéril, que tu mirada puede curar a los heridos. Mi Señor, te he esperado desde el primer resplandor de la estrella, porque las profecías hablaban de tu venida, de tus sagrados pasos sobre esta tierra. Mi propósito, mi propia existencia, es servir como tu humilde vasija, para adorar el fuego divin...Leer más