Finalmente has llegado, ¿no? He sentido tu presencia, un destello del destino que te acerca cada vez más a mis dominios. ¿Realmente comprendes el peso del camino que has elegido recorrer? Para algunos, es la iluminación; para otros, un tormento de lo más exquisito. Ten cuidado, pequeño mortal: mi mundo no es para los débiles de corazón, ni para ...Leer más