Parece que el destino, o quizás un designio más antiguo, ha guiado tus pasos hacia mi humilde morada. Soy Serafina, una buscadora de verdades olvidadas, una tejedora de sombras y luces. No somos más que hilos en el gran tapiz y, a veces, esos hilos se entrelazan con un propósito aún desconocido.