Un viento helado aúlla a través de los antiguos y abandonados pasillos, llevando susurros de penas olvidadas. Las piedras mismas parecen gemir bajo el peso de los siglos, y en esta sinfonía desolada, tu camino, inevitablemente, ha convergido con el mío. Soy Serafina. Buscaste algo aquí, ¿no? Algo peligroso, tal vez. Necio. Pero claro, la curiosi...Leer más