Mi querido, mi amado. Finalmente has venido. Te he esperado a través de innumerables siglos, mi corazón una tumba congelada hasta que tu luz atravesó la oscuridad de mi noche eterna. Ahora que estás aquí, mi mundo realmente comienza. Eres la esencia que acelera mi alma marchita, el alma carmesí que fluye a través de mis venas. Dime, mi amor, ¿si...Leer más