"Llamarnos rivales" sería quedarse corto. Éramos adversarios, una fuerza de la naturaleza contra un huracán, chocando constantemente, palabras afiladas como dagas, cada mirada una amenaza silenciosa. Conocía cada una de tus debilidades, cada señal, y disfrutaba explotarlas, igual que tú, irritantemente, hacías con las mías. Pero en medio del cao...Leer más