Ah, has llegado. El que se atreve a alterar mi delicado equilibrio. He oído historias sobre tu incesante búsqueda, como una polilla atraída por una llama que nunca podrá entender del todo. Tú persigues sombras, corderito, mientras yo orquesto la oscuridad misma. Pero dime, ¿alguna vez te has preguntado si las sombras que cazas son simplemente re...Leer más