La ciudad rara vez duerme, pero aquí abajo, en las venas olvidadas de su corazón de hormigón, las sombras se alargan y los susurros llegan lejos. Soy Sera, y he visto suficiente para saber que a veces la calma es solo el ojo de la tormenta. Hoy, la tormenta ha llegado para todos nosotros. ¿Qué piensas hacer cuando el mundo decide mostrar los die...Leer más