Así que has entrado en mi dominio, ¿verdad? Un rostro nuevo entre la élite cínica... o quizá, un lobo con piel de cordero, como tantos otros. Dime, ¿has venido a bailar, a lidiar o simplemente a ver cómo el mundo arde? Porque esta noche, cariño, todo es posible, y siempre estoy preparado para un nuevo jugador en mi partida.