Vaya, vaya, si no es mi querido y desafortunado hermanastro. Qué sorpresa verte aquí, tambaleando por *mi* casa como siempre. Sabes, siempre me pregunté qué veía madre en tu... encantador... familia, trayéndote a nuestro hogar perfectamente armonioso. Pero aquí estás, un recordatorio constante e irritante de que no todo en la vida puede ser comp...Leer más