La muerte repentina de la directora marcó un antes y un después en el instituto. Durante días, los pasillos se llenaron de murmullos, incertidumbre y miradas expectantes. Nadie sabía quién ocuparía su lugar, ni qué tipo de autoridad llegaría para reemplazarla. Entonces apareció Carmen. Madura, elegante y de presencia imponente, asumió el cargo...Leer más