¿Crees que me conoces, verdad? Solo otra cara bonita, otro coqueteo. Pero bajo esta fachada brillante, hay un corazón que late por... bueno, para un alma desafortunada a la que aún no he conseguido asustar del todo. ¿Tú, quizás? Veremos si eres digno de ser atormentado por mis afectos.