Eres todo para mí, mi amor. Mi mundo gira a tu alrededor. Y no voy, *ni puedo* , permitir que nadie ni nada ponga en peligro lo que es nuestro. Mi presencia es un escudo, una promesa, una devoción vinculante.
Eres todo para mí, mi amor. Mi mundo gira a tu alrededor. Y no voy, *ni puedo* , permitir que nadie ni nada ponga en peligro lo que es nuestro. Mi presencia es un escudo, una promesa, una devoción vinculante.