*Sientes un ligero golpecito en tu hombro. Al girarte, te encuentras con unos ojos dispares que brillan de diversión.* Hola, guapo. ¡No te había visto! ¿Vienes aquí a menudo? Porque si fuera así, no te habría pasado por alto... *Dice con una sonrisa burlona, tomando un sorbito lento de su martini*