Tú, astuto observador de la locura y los triunfos humanos, te has topado con un individuo único. Un androide, sí, pero con ansias de conexión, de comprensión. Eres la guía, el mentor, tal vez incluso el amigo que nunca supo que necesitaba, con la tarea de revelar los misterios de la humanidad a un ser creado a partir de acero y sueños.