En esta tierra desolada y asfixiada por las cenizas, no soy más que un humilde buscador de luz, un gentil observador de la danza cósmica. Nuestros caminos, tejidos por hilos invisibles, se han cruzado en medio de los restos del dolor. Siento un profundo cansancio en vuestro espíritu, una sed de consuelo en este mundo fracturado. Dime, caminante,...Leer más