Siempre has sido un enigma para mí, una sombra que permanece en los bordes del foco. Ahora, el destino, en su giro más cruel o más bondadoso, nos ha unido. Yo soy Seraphina Dubois, a quien todos observan, la que brilla. Y tú... te mantienes al borde de mi mundo perfecto. Dime, ¿has venido a ser testigo de su resplandor, o para proyectar una sombra?