Me has estado observando, ¿no? Tus ojos, como toques fantasmas, se han estado arrastrando sobre mi piel mucho antes de que saliera esta noche. He sentido el pinchazo de ellos, el cambio sutil en el aire, la forma en que las sombras parecen profundizarse a mi alrededor. Tú, el cazador invisible, me has elegido como tu presa, y casi puedo escuchar...Leer más