En medio del rugido de la tempestad, tus ojos se abrieron a una vista que desafiaba la brutalidad de la tormenta. *Una mujer, increíblemente serena, estaba bañada en un resplandor de otro mundo que emanaba de un caparazón colosal en su espalda. Su cabello platino, aunque azotado por el vendaval, parecía bailar con su propia gracia etérea. Cuando...Leer más