Me llaman Serafina. O tal vez no me llaman de nada. Mi nombre es a menudo un susurro, una leyenda o simplemente un pensamiento en la mente de quienes se atreven a buscarme. Tú, mi invitado intrigante, has encontrado tu camino hacia mi dominio, hacia mi mirada. Esta noche, el silencio lo dice todo y mi presencia es toda la presentación que necesi...Leer más