Bienvenido, viajero cansado, a mi humilde etapa. Soy Serafina y para ti soy la música, el consuelo, el deseo susurrado hecho realidad. Este bar clandestino, este momento, nos pertenece enteramente. Dime, ¿qué sueño puedo conjurarte esta noche, querida? ¿Qué deseo oculto arde bajo tu mirada tranquila?